¿Qué es una endodoncia y duele? Todo lo que necesitas saber
La endodoncia es el tratamiento más temido y el más malentendido
Pocos tratamientos generan tanto miedo de antemano como la endodoncia. Y, sin embargo, la mayoría de pacientes que la han pasado dicen lo mismo después: «no fue para tanto». La diferencia entre la expectativa y la realidad no podría ser mayor. El problema es que el mito del dolor se ha instalado en el imaginario colectivo y cuesta mucho desterrarlo.
En este artículo explicamos qué es una endodoncia, por qué se hace, cómo es el proceso paso a paso y —más importante— qué siente realmente el paciente durante y después del tratamiento.
¿Qué es el nervio dental y por qué se infecta?
Dentro de cada diente hay un tejido blando llamado pulpa dental. Contiene vasos sanguíneos, tejido conectivo y el nervio que da sensibilidad al diente. En condiciones normales, está completamente protegida por el esmalte y la dentina. El problema aparece cuando esa protección se rompe: una caries muy profunda, una fractura, un traumatismo o incluso un diente con mucho desgaste acumulado pueden permitir que las bacterias lleguen hasta la pulpa.
Cuando la pulpa se infecta o inflama de forma irreversible, el diente empieza a doler de forma intensa y continua. Es un dolor que no cede con analgésicos, que empeora con el calor y que puede irradiar al oído o la mandíbula. En ese punto, hay dos opciones: endodoncia o extracción. La endodoncia permite conservar el diente; la extracción, eliminarlo.
¿En qué consiste el tratamiento paso a paso?
Paso 1 — Anestesia local: se anestesia completamente la zona. Con una anestesia bien aplicada, el paciente no debe sentir dolor durante todo el procedimiento. Si hay dolor, el dentista aplica más anestesia. No hay razón para aguantar.
Paso 2 — Acceso a los conductos: se hace una apertura en la corona del diente para acceder al interior. Desde ahí, con instrumentos muy finos, se eliminan el tejido pulpar infectado y el contenido de todos los conductos radiculares.
Paso 3 — Limpieza y desinfección: los conductos se limpian, se amplían ligeramente con limas de precisión y se irrigan con soluciones desinfectantes para eliminar todas las bacterias.
Paso 4 — Obturación: los conductos vacíos se sellan con un material biocompatible llamado gutapercha. Este sellado es definitivo y evita que las bacterias vuelvan a colonizar el espacio.
Paso 5 — Restauración del diente: tras la endodoncia, el diente necesita una restauración. En dientes posteriores —donde las fuerzas de masticación son mayores— lo más habitual es protegerlo con una corona.
¿Duele? La respuesta honesta
Durante el tratamiento, con una anestesia local correcta: no. Lo que el paciente percibe es presión, vibraciones y los sonidos del instrumental, pero no dolor. Si en algún momento hay sensibilidad, se añade más anestesia y se espera a que haga efecto.
Después del tratamiento, durante las primeras 24-48 horas, puede haber cierta sensibilidad en la zona, especialmente al morder. Esto es normal y se controla perfectamente con ibuprofeno o paracetamol. No es un dolor intenso; es más bien una molestia que va remitiendo sola.
¿Cuántas sesiones necesita?
Depende de la complejidad del diente y del grado de infección. Un diente anterior con uno o dos conductos sencillos puede tratarse en una sola sesión de entre 45 y 90 minutos. Un molar con tres o cuatro conductos y una infección activa puede requerir dos sesiones, dejando un medicamento intraconducto entre ambas para asegurar la desinfección completa.
La corona posterior: por qué es importante
Un diente tratado endodónticamente pierde su vitalidad y se vuelve más frágil con el tiempo. En los dientes posteriores, que soportan la mayor parte de las fuerzas al masticar, una fisura o fractura es el riesgo principal. Una corona distribuye esas fuerzas de forma uniforme y protege el diente de forma eficaz. Es el paso que muchos pacientes omiten y que, cuando falta, acaba siendo la causa de perder el diente que se salvó.
Si tienes dolor dental intenso o te han dicho que necesitas una endodoncia, no lo dejes pasar. Cuanto antes se trate, más sencillo es el procedimiento y mejor el pronóstico. En SoDent te explicamos tu caso con detalle antes de empezar. Reserva tu cita y te lo aclaramos todo.